¿Ciudades grandes o ciudades pequeñas?

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Las ciudades y Chiapas


El Desarrollo Urbano es una forma estupenda de combatir la miseria rural. Porque la ciudad es el lugar posible por excelencia de todas las utopías.

Es claro que en todo el mundo se registra una creciente urbanización de la población, de esa forma también es claro que los recién llegados a nuestras ciudades se ven marginalizados tanto en el aspecto territorial como en el social. La mayoría de estas personas solamente encuentra un espacio para instalarse en barrios pobres situados en la periferia, en donde existen altos índices de desempleo y miseria social, y quienes tienen acceso a un trabajo se ven obligados a recorrer todos los días largas distancias para llegar a sus puestos de trabajo.

Nuestras ciudades al igual que la gran mayoría del país ha crecido de forma descontrolada devorando el paisaje, por consecuente son difíciles de administrar y en el mayor de los casos se hace imposible prestar los servicios municipales básicos. Asimismo, como una constante en el territorio estatal, surgen asentamientos irregulares en zonas de riesgo no aptas para vivir, como márgenes de ríos o laderas.

Posiblemente las herramientas que posee la planeación urbana no han podido frenar el rápido surgimiento de asentamientos irregulares. De la misma forma, los programas estatales y municipales (si existen) no han logrado generar a corto plazo una oferta suficiente de superficie habitable. En nuestras ciudades existen extensas áreas internas con gran potencial de desarrollo, áreas urbanas que hoy en día son consideradas deterioradas y que raramente tenemos en cuenta como posibles zonas de construcción de vivienda de interés social. A primera vista, el desarrollo adecuado de esas zonas internas parece ser más complejo y costoso que la urbanización de zonas rurales. Sin embargo, se ha demostrado que a largo plazo es más económico para una ciudad el desarrollo de sus zonas internas.

Busquemos un proceso de revitalización, es posible mejorar la calidad del medio ambiente en nuestro estado considerando su gran biodiversidad consolidando nuestros núcleos urbanos, si se planifica e implementa un uso urbano mixto de manera adecuada, se puede generar una estructura demográfica basada en la mezcla social. Sabemos que la mezcla de vivienda, trabajo y comercio a pequeña escala recorta caminos y reduce el volumen de tráfico. De esta manera se mejora la calidad de vida y la aceptación entre la población.

Para fortalecer el desarrollo urbano interno de nuestras ciudades es necesario que una variedad de actores de diversa naturaleza participen en el proceso de planeación. Los procesos de revitalización sostenible sólo se ponen en marcha cuando todos los actores implicados logran acuerdos en cuanto a un objetivo común de desarrollo. En estos procesos, los municipios tienen que asumir importantes funciones, entre otras la de coordinador.

Chiapas tiene 122 municipios y nuestra población representa el 4.3% del total de país. Si consideramos a todos los centros de población del estado, urbanos, podemos decir que tenemos una distribución del 49% urbana y 51% rural de la población, en el entendido que a nivel nacional la brecha se marca aún más con un 78% urbano contra un 22% rural. Sin embargo, si nosotros tomamos únicamente a los centros de población mayores a 15 mil habitantes como urbanos podremos constatar que la brecha entre rural y urbano se hace más amplia solo con un 33.12% de la población total del estado viviendo en ciudades.

Nuestra escolaridad tiene un promedio de 6.7 años de estudio contra un 8.6 que es el promedio nacional, al igual que mientras en el país 6 de cada 100 hablan una lengua indígena, en nuestro estado 27 de cada 100 la hablan.

El estado de Chiapas aporta el 1.6% al PIB Nacional, pero si tomamos en cuenta la explotación a nuestros recursos naturales, ese porcentaje se multiplicaría en una gran cantidad.

En Chiapas hay 4,796,580 personas, y esto nos dice que el estado se ha mantenido en un crecimiento promedio anual de 2% en el periodo 2000-2010. Desde 1985, nuestra población a mantenido una tendencia creciente, los únicos años en los que hubo una excepción fue de 1910 a 1921 en donde nuestra población disminuyó.

En nuestro estado existen 4 ciudades que concentran una población mayor a cien mil habitantes y existen 26 ciudades que concentran una población mayor a 15 mil habitantes, tan sólo la capital de nuestro estado alberga al 11.19% de la población total de la entidad.

Tuxtla Gutiérrez se ha impuesto como la ciudad más importante de Chiapas, no solo desde el punto de vista económico, sino también demográfico, la expansión urbana que le conocemos con todos y sus problemas, ha sido sin lugar a dudas vertiginosa y diversa, desde el año de 1960 su población se ha multiplicado por más de diez veces.

Actualmente tenemos que ver a nuestra capital como una zona metropolitana en la que se encuentran Ocozocoautla de Espinosa, Berriozabal, Suchiapa y Chiapa de Corzo. ¿Tuxtla Gutiérrez tiene que seguir con su crecimiento vertiginoso o debe consolidarse con lo que tiene? Posiblemente sea Chiapa de Corzo desde el punto de vista geográfico quien deba comenzar a crecer para ayudar en el crecimiento urbano de Tuxtla Gutiérrez, entendamos crecimiento urbano a consolidarse de forma compacta y humana. Chiapa de Corzo está experimentando la tasa de crecimiento medio anual más alta del estado con un 4.86, lo cual nos indica que la gente quiere vivir más cerca de la capital, pero al mismo tiempo, el suelo urbano en Tuxtla se hace mas inaccesible y por ello los futuros residentes buscan asentarse cerca aunque sea en otra ciudad. Es una gran oportunidad que tenemos para fortalecer los municipios urbanos. Sucederá en su momento con Berriozabal y Ocozocoautla que tienen la ventaja del clima que predomina la mayoría del año y muchas veces es ventajoso con respecto al que sucede en la capital. Suchiapa no se quedará atrás, la cercanía con el aeropuerto internacional y ser el paso hacia la capital y por consecuente al resto del país de toda la producción proveniente de la frailesca será su fortalece y aún más porque en el último programa federal de infraestructura se hizo público la construcción de su autopista. Es así que tenemos que entender a la capital y a los municipios antes mencionados como una zona metropolitana con alto potencial de crecimiento.

Por otra parte hay que voltear a ver el gran potencial que existe en nuestra costa, particularmente lo que sucede en el soconusco y su mayor ciudad que es Tapachula, los factores que ocurren en esta ciudad no son los mismos que ocurren en Tuxtla, Comitán o San Cristóbal de las Casas, por citar algunos.

El tema de la frontera sur es delicado, por ella pasan armas, drogas, mercancía ilícita y la trata de personas es el día a día.

¿Cuántas personas pasan por Chiapas procedentes de Centroamérica y cuantas se quedan realmente en Chiapas? Sucede que hay falta de oportunidades, no hay empleos, no hay motivos reales para quedarse en estas ciudades y la gente que llega buscando un poco de mejoría no la encuentra. Recordemos que las ciudades no hacen pobre a la gente, las ciudades atraen a la gente pobre. La apuesta de nuestras ciudades debe estar en diversificar su economía para aumentar sus ingresos, es por ello que Tapachula se debe consolidar como una ciudad portuaria, aprender de casos de éxito a nivel mundial como lo son Singapur o Dubai, solo por mencionar un par de casos, su fortaleza debe radicar en la correcta explotación de su puerto, de su frontera con Centroamérica, de su pluralidad en transportes como el aeropuerto, una red carretera y las vías férreas. Tapachula puede competir de forma eficaz por el comercio internacional ofreciendo infraestructuras modernas y de calidad e instituciones que favorecen el asentamiento de las empresas ¿Por qué no pensar que Tapachula puede ser una zona franca que atraiga empresas liberándolas de la carga que suponen tanto los impuestos como la regulación? Por añadidura de lograr a cabo una ambiciosa reestructuración urbana en Tapachula se incluiría a Huixtla, Cacahoatán y Pijijiapan como beneficiados y potenciales receptores de desarrollo urbano en la zona del soconusco.

San Cristóbal de las Casas es el mejor ejemplo de la diversidad cultural que existe en nuestro estado, es el punto de encuentro de la gran mayoría de nuestras etnias, tradiciones e incluso religiones, es el punto donde converge la pluralidad y riqueza de Chiapas que es su gente. Esta ciudad es referente turístico a nivel internacional y por ello se debe fortalecer esta industria sin chimenea. Tiene una tasa de crecimiento de 4.33, la segunda más alta del estado, lo cual nos dice que es una ciudad atractiva para vivir, mucha gente proveniente de demás pueblos de los altos de Chiapas quieren vivir en esta ciudad y por ello hay que fortalecerla. Sin lugar a dudas esta ciudad no tiene extensiones territoriales para donde crecer de forma urbana, habrá que ver si alguna población vecina estaría dispuesta a ser receptora de gente y con ello recibir desarrollo urbano. Es posible que si lo haya y Teopisca puede ser una opción.

Comitán de Domínguez fue en el siglo XIX, la ciudad más poblada hasta principios de 1900. Su economía fortalecida en el comercio local y su situación geográfica estratégica capaz de captar amplios volúmenes de turismo por la cercanía de atractivos naturales e históricos y su cercanía con la frontera con Guatemala ponen en claro su alto potencial en el desarrollo urbano. Comitán como centro urbano y económico ha variado a lo largo de los últimos cinco siglos, sin embargo no ha conocido altibajos tan pronunciados como otras ciudades en el estado. La ciudad asentada en un inmenso valle da la oportunidad perfecta para planear una gran ciudad futura y consolidar su núcleo compacto y denso. Con atributos especiales y únicos en el estado, un clima privilegiado y dotado de recursos naturales puede considerarse la ciudad capaz de captar el mayor flujo de desarrollo urbano en el estado y ofrecer un ejemplo en calidad de vida.

Palenque, Ocosingo, Arriaga, Tonalá, Cintalapa, por mencionar ciudades mayores a 15 mil habitantes deberán fortalecer su desarrollo urbano para ser capaces de recibir a la población de los municipios vecinos y tener posibilidades de ofrecer calidad de vida.

Tal y como mencionó Juan Pedro Viqueira en su momento, la urbanización tardía e insuficiente de Chiapas no solamente ha privado a la población de muchos servicios que sólo las ciudades pueden ofrecer, gracias a las economías de escala que éstas permiten, sino que se ha traducido en una creciente demanda de tierras por parte de los campesinos, demanda que ha resultado imposible de satisfacer en un contexto de alto crecimiento demográfico. Ninguna de nuestras ciudades ha logrado imponerse de manera duradera como polo de atracción de la población y como centro rector de la actividad económica del estado.

La cuestión decisiva es saber si cuando Chiapas se desarrolle, se convertirá en un estado de conductores suburbanos o de usuarios urbanos de transporte público.

En este afán de consolidar el desarrollo urbano de nuestras ciudades y considerando la economía del estado es claro que hay que optar por los principios básicos que en su momento marcó Jan Gehl: caminar, porque cada viaje comienza y termina caminando, las ciudades más competitivas del mundo cuentan con espacios peatonales de calidad. Movernos con energía propia, existen vehículos no motores que en nuestro estado son muy utilizados como la bicicleta, es un transporte saludable y requiere de menos espacio y recurso, hay que también optar por el transporte público. Fortalecer la cultura local, nuestros entornos históricos y culturales contribuyen de manera significativa a generar lugares con identidad única. Crear ciudades más humanas, es este el momento. Debemos consolidarnos como ciudadanos capaces de buscar el bien común para nuestra ciudad. Diversifiquemos nuestros usos de suelo en zonas urbanas, atrevámonos al uso de suelo mixto, densifiquemos y tratemos de ser lo menos espectaculares en edificación y que en realidad nuestras obras duren y perduren.

Solo las ciudades que ofrezcan una calidad de vida que atraiga y retenga a los grupos profesionales más capacitados podrán ser competitivas.

Esta es una breve descripción de nuestras principales ciudades mayores a cien mil habitantes, es por ello que deben de verse con una óptica diferente al promedio nacional, nuestros problemas son diferentes y en Chiapas siguen predominando las actividades rurales, eso es un hecho. Es claro que los problemas en el campo no se resuelven ni se resolverán en el campo, la gente emigra en busca de oportunidades, las cuales solo las encontrará en las ciudades. Redensificar nuestras ciudades tal y como se plantea en las nuevas políticas públicas requerirá de vivienda urbana accesible, debemos de entender que edificar es una consecuencia del éxito, no su causa, por ello mismo las actuales autoridades de los tres órdenes de gobierno deben ver a la planeación como una aliada, y deben de ver al municipio como un ente que perdurará más de tres años de gobierno y que las decisiones que se tomen en este momento influirán a las futuras generaciones. Es nuestra oportunidad histórica de fortalecer nuestras ciudades, aún cuando estas tengan un precario desarrollo.

Por las condiciones particulares de Chiapas, se debe considerar que nuestro estado tenga su propio estatuto de ciudades el cual deberá ir alineado a las políticas nacionales con las especificaciones que sean consideradas para nuestra región.

domingo, 26 de mayo de 2013

Esa ciudad que no se pensó.


Maringa, Brasil
Foto: skyscrapercity.com
Las ciudades planeadas como las conocemos ahora tienen un claro inicio de sobrevivencia a partir de la finalización de la segunda guerra mundial, pues era la oportunidad perfecta para replantear el panorama, era un ambiente para pensar, soñar y crear.


Las condiciones existentes en ese entonces eran las piezas que hacían falta para planear una ciudad, no la ciudad como la que conocemos ahora, sino la ciudad como la que tendremos mañana.

La guerra terminó y esa ciudad no se pensó, por lo tanto, anarquía creo. Llego el siglo XXI y con ello el debate creció, no era correcto lo que estábamos haciendo y por ello una llamada de auxilio se lanzó, no fue a partir de la sociedad, no fue a partir de la naturaleza, curiosamente fue la misma ciudad que pidió su intervención. Muchos países tomaron cartas en el asunto; pero en un ambiente local nosotros no tomamos en cuenta esa llamada de auxilio, aunque tengamos Leyes y Reglamentos muy audaces siempre escucho decir que es más fácil quebrantarlas que hacerlas cumplir.

Creemos en la ironía de copiar el modelo de ciudades privilegiando el uso del automóvil, creando casas, pero no ciudades; seguimos en el entendido de que un automóvil es mayor referencia de plusvalía que una maestría.

Estamos en un país donde tres cuartas partes de la población ya viven en zonas urbanas, hemos manifestado que la gente ya no quiere trabajar el campo, probablemente la migración rural hacia las ciudades sea una condición social donde irónicamente buscan la calidad de vida, una calidad que difícilmente encontrarán dado que en México la movilidad social es casi nula, hay cifras alarmantes donde nos dicen que 48 de cada 100 mexicanos que nacieron en pobreza morirán igual, en nuestro país aún vivimos en el entendido que si naces pobre, te quedas pobre y si naces rico, te quedas rico.

¿Qué es realmente lo que necesitamos?

Parece una pregunta difícil de responder, quizás tenga muchas vertientes, pero realmente es fácil a mi juicio su respuesta; el primer paso es sin lugar a dudas llegar a un acuerdo en los tres niveles de gobierno, tiene que haber una mesa para tres: municipio, estado y federación; es erróneo pensar que todo es responsabilidad del municipio, todos sabemos que fracasó el modelo de llevar la ciudad a las periferias, de sacar a los habitantes de sus ciudades, es falso pensar que hay escasez de superficies urbanas, cuando realmente lo que hay son superficies casi inaccesibles y con poca o nula infraestructura de servicios públicos, es una obligación de los tres niveles arriba mencionados regular el suelo evitando su especulación, es por ello que necesitamos y lo repito, necesitamos urgentemente suelo urbano y el único que puede dotar a la ciudad de este suelo en la actualidad es la fusión entre el estado y la federación.

Pasaré a una segunda parte, donde la ciudad necesita emplear a sus jóvenes, pero no sólo de emplearlos simplemente, sino de darles un buen empleo y formal, no sólo de manera económica sino con seguridad social, es preocupante que hoy en día sólo 30% de los egresados en licenciatura tiene posibilidades de encontrar trabajo profesional, y sólo el 58% de egresados de una maestría esta misma condición. Posiblemente esta situación no sea considerada del todo urbana, pero dependen mucho las ventajas competitivas para el futuro económico de nuestras ciudades.

Es una obligación gubernamental reducir la pobreza, pero ojo, esto no significa regalar mediante programas sociales, significa generar elementos de competitividad que puedan dotar de herramientas para garantizar como mínimo la seguridad alimentaria.

Tercera parte. Ser sustentable es nuestra capacidad de perdurar en el tiempo, una cosa es desarrollo y otra cosa es sustentable, difícilmente en nuestras condiciones irán de la mano, aún cuando esto es una obligación.

Hace cuatro años las ciudades ocupaban solamente 0.6% del territorio nacional, sin embargo esta expansión en los últimos 30 años se dio a una taza de 7.4% anual, mientras que la población total y urbana crecían en tasas de 1.7% y 2,7% anual respectivamente, es decir, que con nuestro modelo expansionista de ciudad mientras la población crece 1, las ciudades crecen 3 o incluso un poco más.

Cuarta parte. El estado también tiene que hacerse responsable. Es muy cómoda la postura del estado, vigila, autoriza y cosecha políticamente, difícilmente el estado será enjuiciado. Los proyectos que se realicen deben de ser de IMPACTO, tienen que ser RENTABLES para poder GENERAR EMPLEOS y tener la condición de SUSTENTABLES. Este es trabajo del estado, así que no la tienen tan fácil como realmente piensan. El poder económico del estado se debe traducir en el poder de una correcta urbanización.

La urbanización no debe beneficiar exclusivamente a los desarrolladores de vivienda, debe beneficiar a la población, es una demanda hacer ciudades ya no solamente viviendas. Aquí inscribo la propuesta de crear un impuesto progresivo a la tierra y/o edificios vacantes, esto para zonas prioritarias a desarrollar, si tienes un suelo urbano o con esa cualidad ya no puedes especular y si lo haces tienes que pagar más, esto es justo. Incluir zonas de protección ambiental y zonas de estructura y cualificación urbana dentro de los programas de desarrollo urbano debe ser una prioridad.

Quinta parte. Fomentar la creación e instrumentación de soluciones realmente novedosas y que puedan ser aplicables a la realidad especifica de las ciudades, atrayendo actores e inversiones que hasta el momento no existen o están escondidas en el momento de crear políticas públicas, programas y proyectos de índole urbana.

Gran parte de los problemas que inician en el campo nacen por una mala planeación urbana y por el insignificante desarrollo de nuestras ciudades, por más reformas agrarias que existan mientras no se lleve a cabo una real reforma urbana los problemas rurales no se resolverán y las ciudades seguirán como esa ciudad que no se pensó.

jueves, 7 de junio de 2012

El día del desastre de Tuxtla Gutiérrez.


Imagen: A.D.

Faltaba una semana para que terminara el mes de junio de ese año 2012, un año tan mencionado, anhelado por unos, desatinado para otros. El tema del momento eran las elecciones, faltaba una semana para ese día, teníamos que elegir Presidente de la República, Gobernador, Senadores, Diputados, Presidente Municipal y demás, algo fastidioso, aburrido y por demás estresante, todo mundo solo hablaba de eso.

La temporada de lluvias ya se había hecho presente, la institución encargada del tema había mencionado con anticipación que el año sería muy lluvioso, la prevención  no se hizo esperar, los organismos responsables habían hecho todo lo posible, desazolve de ríos, obras de mitigación, bordos, prevención en asentamientos humanos irregulares, inversiones millonarias para prevenir desastres en la zona urbana, un sistema de drenaje pluvial que fue anunciado con bombo y platillo, todo estaba listo ya.

Llevábamos una semana sin lluvia, todos los días se escuchaban relámpagos dentro de una nubosidad que cubría  la ciudad, pero, no había lluvia. Llego ese día, era esa tarde en la que sabias que llovería, pero no te imaginabas que tan intenso sería, el pronóstico del clima marcaba lluvias fuertes, pero no suponías que tanto. Llovió y llovió por más de 6 horas, paso de fuerte a intenso hasta llegar a torrenciales, las alarmas de los ríos que recorren la zona urbana habían sido activadas, era momento de evacuar, el “poti” y el sabinal estaban en un nivel crítico, la lluvia no cesaba y estaban prontos para rebalsar su capacidad. Había una esperanza, el sistema de drenaje pluvial, pero sucedió lo inesperado, a parte de la fuerte lluvia, los fuertes vientos habían arrancado ramas de los arboles, arrastrado escombro, e increíblemente las coladeras que filtrarían el agua a este sistema de drenaje estaban tapadas por propaganda partidista, si, aquella que estaba en postes de luz, teléfono, luminarias y todos esos lugares prohibidos en el art 245 del Código de Elecciones y Participación Ciudadana del Estado de Chiapas y para agravar la situación debido a que esa propaganda convertida en basura no cumplía con la Norma Mexicana NMX-E-232-CNCP-2005 era casi imposible su desintegración y ello no permitió que el agua se desalojara e inundo varias vialidades aledañas a los ríos. La devastación era grande, la lluvia había cesado, se empezaba a ver la magnitud del desastre. El sistema de drenaje pluvial, simplemente no funciono, no porque fuera malo, sino porque simplemente no trabajo debido a que el agua se quedo en la superficie gracias a toda esa propaganda partidista de todos los colores.

El daño era grave, viviendas dañadas, algunas con pérdida total en bienes muebles, carros arrastrados por las corrientes, las aseguradoras no querían hacerse responsables, todo era confusión, se había invertido tanto en prevención que las autoridades no entendían como es que había sucedido ese desastre. Los equipos de emergencia no se daban abasto, mientras que los funcionarios encargados de informar lo sucedido y señalar que debido a las fuertes lluvias habían bajas se miraban los unos a los otros para dar a conocer la noticia: Se desbordaron todos los ríos y escurrimientos que cruzan la ciudad, tenemos reportes de 3 personas fallecidas, 25 heridos y 46 mil damnificados, la razón fue porque el alcantarillado pluvial fue cubierto por material plástico proveniente de toda la propaganda partidista que se encontraba en las calles.

domingo, 18 de marzo de 2012

Manual de imagen urbana para políticos en campaña. (El sustento) Parte 2.

¿Es necesario colocar tanta propaganda partidista? ¿Uno vota por el candidato que más pendones y carteles coloca?
Las ciudades continuarán siendo invadidas de propaganda partidista (basura electoral). Conociendo un poco sobre el contenido de los pendones o carteles colocados en el mobiliario urbano de la ciudad, constatamos que no existe contenido productivo en ellos, sino que simplemente colocan su fotografía con el símbolo del partido que los postula, esta información ¿nos sirve de algo? Creo que no.
Kevin Lynch urbanista y escritor, al referirse a la legibilidad de la ciudad nos dice que esta es una cualidad visual específica; es la facilidad con que pueden reconocerse y organizarse sus partes en una pauta coherente. Una ciudad legible hace que sus distintos sitios sobresalientes sean fácilmente identificables y se agrupan también en una pauta global. ¿Pero qué sucede cuando la llenas de basura? Se pierde mucho esa legibilidad simplemente; hay que reclamarle a los candidatos, porque ganen o pierdan, llenan la ciudad de basura electoral y atentan contra la imagen urbana.
Como votar por un político en campaña que en su discurso utópico dice que velará por nosotros y por nuestras ciudades, si cuando aún siendo un candidato daña la ciudad llenándola de basura, ese siempre será un cuestionamiento el cual nos haremos, bueno, los que tengamos el interés de hacerlo. Y siendo reiterativo, enuncio el artículo 236 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, donde restringe totalmente su colocación en el mobiliario urbano, lo cual incurre en un delito electoral; si esto sucede siendo aún candidatos, que sucede entonces cuando estos ya son elegidos gobernantes ¿total impunidad? Solo de pensarlo, en mi si genera preocupación y decepción.
Si hablamos de contaminación visual, el concepto se refiere al abuso de ciertos elementos “no arquitectónicos” que alteran la estética, la imagen del paisaje tanto urbano como rural, y que generan, a menudo, una sobre estimulación visual agresiva, invasiva y simultánea. Dentro de los elementos que alteran la imagen de la ciudad volvemos a referirnos a la propaganda partidista (basura electoral) que de por si mediante la manipulación indiscriminada del hombre (tamaño, orden, distribución) se convierten en agentes contaminantes. Principalmente en las ciudades, esta contaminación se hace presente en los avisos publicitarios de tamaños voluminosos que son cada día más comunes, afectando la fisonomía de cualquier espacio o lugar público. (Etulain J. C., Fisch S., Lopez I., Ponce N., 1996).
De toda la basura electoral que se producirá en México para las elecciones de este año solamente el 45% podrá ser reciclada, el resto simplemente será basura e irá a parar a los rellenos sanitarios; eso han concluido especialistas en el tema.

Es obligación de los partidos y los candidatos utilizar materiales biodegradables o reciclables para su propaganda.

Es un deber ciudadano exhortar a los políticos en campaña a evitar totalmente la colocación de este tipo de objetos en las ciudades. En 2009 Gisela Rubach investigadora del ITAM, realizo un estudio en el cual comprobó que solo el 6% de las miles de toneladas de propaganda electoral que se generan tuvo un impacto en la población.
Datos de la dirección de Mejoramiento Urbano de Guadalajara indican que en promedio cuesta 10.40 pesos retirar cada “colgante” (pendones, mantas y gallardetes), cuando se trata de propaganda “adosada”, como calcomanías el costo se eleva a 15.60 pesos.
La norma que contiene el Código Electoral es insostenible, pues de haber interés real sobre el cuidado ambiental, entonces el árbitro electoral obligaría a generar sólo objetos que sirvan a la población como son gomas, lápices, bolsas del mandado e incluso costureros, pero no permitiría los pendones, mantas o postales”, expone Pedro Pliego, dirigente de la Red Ambientalista del Edomex, quien denunció que el material utilizado en la propaganda electoral es reutilizable, pero no reciclable y al final, continúa contaminando.

Afirmó que el daño generado por la basura electoral es hasta por más de 50 años, y éste al final llega al mar donde hay seis kilos de material pastificado por cada kilo de plancton.

Y si intentamos dejar de ser habitantes y comenzamos a ser ciudadanos ¿les parece la idea?

La invitación es para los políticos: Queremos sus propuestas reales, no su basura (Se incluye dentro de basura electoral los discursos utópicos, que en eso también son especialistas).


 





domingo, 19 de febrero de 2012

Arquitecto, proyectista de sueños.

“Yo creía, como aun creo, que a menos de que exista una justa distribución de la riqueza el trabajo de los arquitectos será relegado simplemente para satisfacer el capricho de los más ricos”. Oscar Niemeyer.
Citando a este gran arquitecto brasileño, considero que la sociedad en la actualidad ha tenido un concepto erróneo de las actividades que un arquitecto puede realizar. Está claro que toda profesión en nuestros tiempos pretende tener una gratificación y entre más redituable sea esta en términos económicos, mucho mejor será vista hasta cierto punto; ¿por qué menciono hasta cierto punto?  El termino económico ha revolucionado nuestra vida porque de ello prácticamente depende “todo”, el comer, el vestir, la salud, etc. Cuestiones tan básicas que decir que para tener acceso a ello se tiene que ganar dinero, podría verse como un atentado a nuestros derechos humanos.
 La intención es dar un breve punto de vista de lo que el dinero ha hecho con la sociedad, y el arquitecto no queda exento en esta actividad.
 A través del tiempo el arquitecto ha realizado diferentes servicios y regularmente estos son en beneficio de la sociedad sino es que siempre. Se ha visto a este profesional como un “constructor de sueños” y esto no tiene un valor económico, porque si se tratara de ponerle precio creo que sería demasiado alto para poder pagar. Independientemente que se cobre por un trabajo, el deleite de saber que el beneficiado está satisfecho genera un valor moral que puede ser considerado como un logro y servicio a la vez.
El arquitecto al igual que cualquier otro profesionista requiere que su trabajo sea remunerado, no por esto quiera decirse que este no es un servicio y solo el beneficio será lucrar. Desde el momento en que el arquitecto acepta un compromiso,  tiene la consigna de brindar su mayor esfuerzo para satisfacer a un tercero, que será el usuario. Es por ello que realizar un servicio será nuestra primera meta independientemente del valor que va adquirir nuestro trabajo, sabiendo que si nuestro esfuerzo es mayor, el beneficio irá en aumento.
Nuestra profesión es prioritaria en términos humanos, no construimos, creamos espacios para satisfacer necesidades, no somos un artículo de lujo, somos especialistas en ayudar a la sociedad desde nuestro flanco. Siempre vamos a dar un servicio porque el arquitecto se debe a la gente.
Hay arquitectos para todo y para todos.

Manual de imagen urbana para políticos en campaña. (Versión a usarse). Parte 1.

La propaganda electoral debe pertenecer al grupo de los termoplásticos para su reciclado ¿sucede eso?
Instructivo:
1.    Una imagen habla, dos imágenes o más iguales situadas de forma cercana, denigran.

2.    Como mínimo 100 metros de distancia entre cada cartel, pendón, poster o anuncio colocado.

3.    Dimensionar los anuncios espectaculares de acuerdo a la escala urbana del lugar a ubicarlos. Tomar en cuenta uso de colores para no alterar el equilibrio de la imagen del entorno. Esto no significa que no llame la atención, pero también debemos de cuidar la contaminación visual.

4.    Se prohíbe puntualmente la colocación de propaganda electoral en el mobiliario urbano de la ciudad, entiéndase por este al conjunto de inmuebles, instalaciones, construcciones y mobiliario utilizado para prestar a la población los servicios urbanos y desarrollar las actividades económicas, verbigracia: instalaciones hidráulicas para la distribución de agua potable, depósitos de agua, alcantarillados, cisternas, bombas y redes de distribución; instalaciones hidráulicas para el drenaje de aguas negras y pluviales, líneas de conducción, y almacenamientos; instalaciones eléctricas, estaciones, torres y cableados; banquetas, camellones y guarniciones; puentes peatonales y vehiculares; alumbrado público, faroles; carpeta asfáltica de calles y avenidas; tanques elevados y contenedores de basura y demás que sean considerados para uso común en la vía pública.

5.    Los arboles son vida, por favor especial cuidado en ellos, no se atrevan ni siquiera a tocarlos para colocar propaganda. ¡No colocar propaganda electoral en arboles ni elementos verdes!

6.    La labor de la propaganda electoral es informar propuestas, no es un concurso de belleza física. Por favor personas a puestos de elección para funcionarios públicos, no se crean unos Adonis o Afroditas.

7.       Si ya van a llenar la ciudad de propaganda electoral (entiendan que no sirve de nada eso), requisito indispensable es que cada elemento a usarse como propaganda en las calles debe estar hecho de materiales reciclables y biodegradables y debe de aparecer la leyenda de la Norma Mexicana: NMX-E-232-CNCP-2005 y el símbolo de reciclaje con el numero de material termoplástico al cual pertenece, esto para facilitar su recolección y posteriormente su reciclaje.

8.    No usar frases de discursos utópicos. Como mínimo dos propuestas de proyectos a ejecutarse en caso de ser elegidos, pero una síntesis sustentada, dentro de la propaganda a colocar

La pirámide del reciclaje adaptada para la basura electoral dice:

La BASURA se debe RECUPERAR, lo que se recupera, se debe RECICLAR, lo que se recicla se debe REUTILIZAR, para llegar a la intención primordial y final que es REDUCIR este tipo de basura.
Pero por qué no mejor hacemos este proceso al revés en beneficio de la ciudad y del  bolsillo del partido político que está colocando esta propaganda.
Con REDUCIR, se REUTILIZA poco, se tiene que RECICLAR menos, ya no hay que RECUPERAR tanto y haciendo eso, hay, ¡menos BASURA! Al final una ciudad más limpia y libre de basura electoral.
La propuesta como inicio esta, ahora toca a los políticos hacer algo realmente por su entorno urbano, veamos si verdaderamente les interesa hacer las cosas para la sociedad.
Si colocamos un anuncio cada 100 metros en una avenida principal causa el mismo impacto que haber colocado diez en el mismo tramo y reduce en un 1000% el costo de su elaboración. Vale la pena hacer el esfuerzo ¿no?